La Dirección General de Tráfico pone en marcha este viernes a las 15:00 horas la primera fase de la Operación Especial de Tráfico de Semana Santa, un dispositivo que prevé 4,3 millones de desplazamientos de largo recorrido hasta la medianoche del domingo 29 de marzo. El operativo forma parte de una campaña más amplia que, hasta el 6 de abril, espera superar los 17 millones de movimientos por carretera.
La Semana Santa vuelve a poner a prueba la capacidad de la red viaria española en uno de los grandes movimientos del año. La DGT ha activado la primera fase de su Operación Especial de Tráfico, que arrancará este viernes 27 de marzo a las 15:00 horas y se prolongará hasta las 00:00 del domingo 29. En esos tres días, Tráfico calcula que se producirán 4,3 millones de desplazamientos de largo recorrido, dentro de una operación completa que prevé superar los 17 millones hasta la medianoche del lunes 6 de abril.
El mensaje institucional vuelve a ser el de cada gran salida, pero este año incorpora dos novedades de especial interés para los conductores. La primera es la obligatoriedad de utilizar la baliza V-16 en caso de incidencia o inmovilización del vehículo en carretera. La segunda, las mejoras introducidas en el teléfono 011, que ahora incorpora inteligencia artificial para agilizar la atención, ampliar el reconocimiento de localidades e incidencias y ofrecer servicio también en inglés, catalán, gallego y euskera.
La primera fase de la operación coincide además con un recordatorio incómodo: la siniestralidad sigue muy presente en estos periodos vacacionales. En la Semana Santa del año pasado fallecieron 27 personas en 26 siniestros de tráfico, de las cuales 8 eran motoristas. No es un dato menor, sobre todo en unos días en los que muchos usuarios de motocicleta aprovechan el buen tiempo y los festivos para salir a la carretera. La DGT ha querido subrayar precisamente ese riesgo, apelando a la prudencia y al respeto a las normas para evitar que el descanso termine truncado por un siniestro vial.
Para dar cobertura al operativo, Tráfico desplegará la máxima disponibilidad de medios humanos y técnicos. En carretera trabajarán los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, el personal de los centros de gestión, los equipos de mantenimiento y los servicios de emergencias. A ello se suman radares fijos y móviles, cámaras para vigilar el uso del móvil y del cinturón, y medios aéreos que volarán todos los días del dispositivo.

Como es habitual en estas operaciones, la DGT prevé medidas extraordinarias para intentar aliviar la congestión en los puntos más conflictivos. Entre ellas figuran carriles reversibles y adicionales, itinerarios alternativos, paralización de obras, limitación de pruebas deportivas y restricciones a la circulación de camiones y determinados transportes de mercancías en fechas y tramos concretos. Son actuaciones que buscan ganar fluidez, aunque en algunos corredores puedan percibirse también como una mayor presión sobre quienes circulan en el sentido al que se le resta un carril.
Uno de los elementos más llamativos de esta primera gran salida del año es el protagonismo de la V-16. Desde el 1 de enero, este dispositivo es obligatorio para preseñalizar una incidencia cuando el vehículo debe detenerse en carretera. La DGT insiste en que su valor no es solo físico, por la luz que emite, sino también digital: la señal se integra en la plataforma DGT 3.0 y puede trasladarse a navegadores, teléfonos móviles y paneles de mensajería variable para advertir a otros usuarios de la incidencia. Según la nota oficial, cada día se registran de media unas 2.700 activaciones a través de este sistema.
También el 011 quiere ganar peso como canal de apoyo al conductor. La mejora del servicio busca hacerlo más comprensible y más útil para usuarios menos familiarizados con la nomenclatura técnica, además de ampliar las subcategorías de incidencias que pueden consultarse. En un contexto de millones de desplazamientos y de una movilidad cada vez más heterogénea, la DGT insiste en que informarse antes y durante el viaje forma parte ya de la conducción segura.
En realidad, buena parte del operativo se resume en una idea muy sencilla: anticiparse. Tráfico insiste en planificar con antelación la ruta más segura, consultar el estado de las carreteras antes de salir y seguir la información disponible a través de las cuentas @informacionDGT y @DGTes, los boletines en radio y televisión o el propio 011. A eso añade las recomendaciones más básicas, pero también más repetidas por una razón evidente: no usar el móvil al volante, no conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas y respetar los límites de velocidad y el resto de normas de circulación.
La primera fase de la Operación Especial de Semana Santa será, una vez más, un termómetro de la movilidad por carretera en España. Pero también una prueba de hasta qué punto siguen calando los mensajes elementales de seguridad vial. En días de gran intensidad circulatoria, cualquier error se multiplica. Y por eso la DGT insiste en una idea que no cambia aunque cambien los dispositivos y la tecnología: lo importante no es solo salir, sino llegar y volver para contarlo.




