Un reciente informe de la Comisión Europea, publicado en diciembre de 2025, revela que existen brechas significativas en la seguridad vial en los países de la Unión Europea, a pesar de los avances logrados en los últimos años. El análisis se apoya en indicadores clave de rendimiento (KPIs) que muestran cómo la aplicación desigual de medidas básicas de seguridad limita el progreso hacia objetivos ambiciosos como la “Visión Cero”, que pretende eliminar las muertes en carretera para 2050 y reducirlas a la mitad antes de 2030. Mobility and Transport
Cifras que invitan a la reflexión
Según las últimas estadísticas, en 2024 murieron 19.940 personas en accidentes de tráfico en la UE, lo que representa un ligero descenso (~2 %) respecto al año anterior, pero sigue siendo una cifra inaceptable para los estándares de seguridad que persigue la Unión. Representación en España
Estas cifras demuestran que, aunque algunas mejoras son visibles, el ritmo de reducción de víctimas está lejos del nivel necesario para cumplir los compromisos europeos en materia de seguridad vial, especialmente en un contexto donde el objetivo de “Visión Cero” exige esfuerzos mucho más profundos y sostenidos. Mobility and Transport

Brechas en medidas básicas de seguridad
El informe destaca que no todos los Estados miembros aplican de forma homogénea medidas de seguridad vial consideradas esenciales, lo que genera diferencias considerables en los resultados entre países. Estas medidas incluyen temas como:
- Señalización y diseño de infraestructuras segura.
- Legislación y control de velocidad
- Formación y pruebas de conducción
- Protección de usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motoristas)
La falta de un enfoque armonizado y la variación en la implementación de estas políticas se traduce en desigualdades en la seguridad de las carreteras europeas, con algunos países progresando más rápido que otros. Mobility and Transport
Un objetivo ambicioso que exige compromiso
La Unión Europea ha fijado objetivos concretos bajo el paraguas de la estrategia “Visión Cero”, que busca reducir a la mitad las muertes y lesiones graves en carretera antes de 2030 y acercarse al objetivo final de cero muertes para 2050. Este enfoque sitúa la seguridad vial como una prioridad de política pública transversal, que requiere acción coordinada a nivel europeo, nacional y local. Mobility and Transport
Sin embargo, el informe evidencia que la mera existencia de normas y objetivos no garantiza resultados por sí sola: su aplicación efectiva y uniforme es clave para convertir las políticas en vidas salvadas.
Hacia una seguridad vial más sólida y compartida
La brecha en la aplicación de medidas básicas de seguridad vial plantea preguntas relevantes sobre cómo se distribuyen los esfuerzos entre Estados miembros y qué se puede aprender de quienes mejores resultados han obtenido.
Expertos coinciden en que, además de normas e inversiones, es imprescindible reforzar aspectos como la cultura vial, la educación de conductores, la protección de usuarios vulnerables y la integración de nuevas tecnologías de seguridad en vehículos e infraestructuras.
Una llamada a la acción
Este informe europeo no solo arroja luz sobre lo que aún falta por hacer, sino que también revitaliza el debate sobre la cooperación y la coherencia en políticas de seguridad vial dentro de la UE, exigiendo un compromiso sostenido más allá de cifras y objetivos a largo plazo.





