La Última curva
Reflexión Semanal sobre la Seguridad Vial en España : Avances, Retrocesos y la Increíble Habilidad de Algunos para Ignorar las Normas
Por David Landazábal
Récords de velocidad: ¿un deporte nacional?
La DGT ha publicado recientemente los excesos de velocidad más significativos registrados en 2024. Encabezando la lista, un Porsche Cayenne Coupé que alcanzó los 238 km/h en la A-7 en Valencia. El conductor, que evidentemente confundió la carretera con una pista de carreras, fue detenido y enfrenta sanciones severas. Otros incidentes incluyen un Audi a más de 200 km/h en una carretera con límite de 90 y un motorista a 185 km/h en una zona limitada a 80. Es reconfortante saber que, a pesar de las campañas de concienciación, algunos conductores siguen demostrando que la velocidad no es solo una cuestión de kilómetros por hora, sino de sentido común.
Radares: ¿herramientas de recaudación o de prevención?
En 2023, los radares de la DGT formularon más de 3,3 millones de denuncias por exceso de velocidad. Lo que es aún más interesante es que 50 de estos radares son responsables de más del 30% de las denuncias. El radar más activo está en el km 20,2 de la M-40 en Madrid, con 118.149 denuncias. Algunos críticos argumentan que la política de radares de la DGT se ha convertido más en un instrumento de recaudación que de prevención de excesos de velocidad y accidentes. Es fascinante cómo la tecnología puede ser tan efectiva para detectar infracciones, pero no tanto para cambiar comportamientos.
Mejoras en infraestructuras: ¿por fin?
Por otro lado, se han realizado mejoras en la seguridad vial en la M-113 a su paso por Paracuellos de Jarama, con la instalación de señales luminosas en los pasos de peatones y nuevos semáforos con pulsador. Una iniciativa que, aunque positiva, me hace pensar: ¿realmente necesitamos señales luminosas para que los conductores se den cuenta de que hay un paso de peatones? Parece que sí.
Reflexión final : ¿por qué esperar a que algo cambie?
En resumen, seguimos implementando medidas tecnológicas y normativas para mejorar la seguridad vial. Sin embargo, la verdadera cuestión es: ¿estamos realmente cambiando nuestra actitud al volante? Parece que, a pesar de las luces intermitentes, los radares y las señales luminosas, algunos conductores siguen demostrando que la educación vial es un concepto relativo. Quizás, en lugar de invertir tanto en tecnología y sanciones, deberíamos invertir más en educación y en fomentar el sentido común. Porque, al final del día, la mejor medida de seguridad es un conductor consciente y responsable.
David Landazábal, defensor comprometido de la seguridad vial que, tras experiencias personales, me dedico a concienciar sobre la importancia de la responsabilidad al volante.



