El Ministerio del Interior y la DGT han presentado el balance provisional de siniestralidad vial en vías interurbanas de 2025 (cómputo a 24 horas). El dato principal muestra una mejora moderada: 1.119 personas fallecidas en 1.028 siniestros mortales, lo que supone 35 fallecidos menos que en 2024 (-3%) y el segundo valor más bajo desde 1960, solo por detrás de 2019 (excluyendo los años distorsionados por la pandemia). Además, 4.936 personas resultaron heridas graves con hospitalización.

©MIGUEL BERROCAL

El ministro Fernando Grande-Marlaska ha insistido en que, pese a la bajada, “siguen siendo demasiados” y ha reiterado su llamamiento para aprobar la proposición de ley que reduce la tasa máxima de alcohol permitida al volante, enmarcando la medida dentro de una estrategia de “tolerancia cero” que “salva vidas”.

Más desplazamientos, menos tasa… pero el debate no puede quedarse ahí

La nota oficial subraya el aumento de la movilidad: los desplazamientos de largo recorrido crecieron un 3,39% hasta alcanzar 478,56 millones (récord) y la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos cayó a 2,1, el valor más bajo de la serie. También se contabilizaron 36 “días blancos” (sin víctimas mortales), frente a 28 en 2024.

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Este contexto ayuda a interpretar tendencias, pero no debería convertirse en un marco justificativo automático. Como ya señalábamos en Infovial, más movilidad no puede normalizar más víctimas. La clave no es solo cuánto nos movemos, sino por qué seguimos perdiendo vidas.

Lo que sí detalla el balance: vías secundarias, vulnerables y salidas de vía

El documento aporta indicadores muy relevantes para la prevención:

Carreteras convencionales: tres de cada cuatro fallecidos se produjeron en vías secundarias. En vías de alta capacidad (autopistas/autovías) hubo 298 fallecidos (30 menos), mientras que en el resto de vías interurbanas se registraron 821 (5 menos).

Usuarios vulnerables: concentran el 40% de las víctimas mortales (451 fallecidos), con especial impacto en motociclistas, que suman 304 fallecidos (5 más que en 2024).

Tipo de siniestro: la salida de vía sigue siendo el siniestro mortal más significativo: 481 fallecidos, el 43% del total. Las colisiones frontales concentraron 237 fallecidos (21%), con descenso respecto a 2024.

Accesorios de seguridad: 165 fallecidos no usaban el dispositivo de seguridad; en turismo y furgoneta, uno de cada cuatro fallecidos no llevaba cinturón.

Edad: el grupo de mayores de 65 años registra el mayor número de fallecidos (239, 14 más).

Son señales claras sobre dónde intervenir: vías convencionales, motorista, salidas de vía, cinturón/casco y protección de vulnerables.

Campaña de Navidad: descenso, pero con el foco incompleto

La operación especial de Navidad (19 de diciembre a 6 de enero) se salda con 39 fallecidos en 35 siniestros mortales, lo que supone una reducción del 20% en fallecidos y del 24% en siniestros frente a la Navidad anterior. La mayoría de víctimas se registró en vías convencionales (82%).

De nuevo, un dato positivo en términos comparativos, pero insuficiente si no se acompaña de una lectura causal: qué ha ocurrido, por qué y qué se puede evitar.

Lo que falta para una radiografía real: causas, factores y vehículo “desencadenante”

Y aquí está el punto clave: el balance provisional presenta cifras de resultado y algunas variables (tipo de vía, usuario, siniestro, uso de seguridad), pero no aporta la distribución de factores concurrentes que permitiría orientar políticas públicas y responsabilidad:

  • Presencia de alcohol y drogas (especialmente en conductores implicados y en el vehículo desencadenante).
  • Velocidad inadecuada (no solo exceso).
  • Distracciones (incluido el móvil).
  • Fatiga y sueño.
  • Estado del vehículo y antigüedad, incluido mantenimiento e iluminación.
  • Situación de la ITV en vehículos implicados.
  • Variables del entorno: estado de la vía, condiciones ambientales, iluminación o señalización.

Paradójicamente, la nota incorpora un llamamiento político explícito a rebajar la tasa de alcohol, lo que refuerza la idea de que el factor alcohol es central… pero sin ofrecer aún una foto del peso real de alcohol/drogas y otros factores en este balance provisional.

No son cifras: son personas

La nota recuerda que se trata de datos provisionales (interurbanas y 24h) y que el balance definitivo incluirá víctimas a 30 días y siniestralidad urbana.

Pero incluso en provisional, hay una obligación ineludible: no reducir a las víctimas a estadística. Cada cifra es una vida. Y si el objetivo real es prevenir, el debate público no puede quedarse en “baja/sube” o “nos movemos más”, sino en lo esencial: causas, responsabilidades y medidas medibles.

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