Los Mossos d’Esquadra mantienen abierta la investigación sobre el choque frontal ocurrido la noche del 29 de diciembre en la C-16, a la altura de Cercs (Barcelona), en el que viajaba una familia mallorquina y que ha terminado con la muerte de dos menores, de 4 y 5 años.
Según la información publicada por varios medios, el siniestro se produjo pocos minutos después de las 21:00–22:00 horas en el entorno del punto kilométrico 101–101,5 de la C-16, una de las vías de acceso al Pirineo. El impacto dejó cinco personas heridas en el momento del accidente, dos de ellas menores en estado crítico.
En los días posteriores, se confirmó el fallecimiento de los dos niños: el segundo de ellos murió el 11 de enero, tras permanecer ingresado en estado crítico.
Investigación abierta: salida del carril e invasión del sentido contrario
De acuerdo con la información adelantada por OKDiario, el conductor del vehículo que circulaba solo habría abandonado su carril e invadido el sentido contrario por causas que todavía se investigan. Los Mossos no han cerrado aún las circunstancias exactas del siniestro.
Mientras tanto, los adultos del vehículo familiar y el conductor del otro turismo han continuado hospitalizados con heridas de diversa consideración, según las informaciones publicadas.
Cuando el margen desaparece: una lección que no admite titulares
Los choques frontales en carreteras interurbanas recuerdan una realidad incómoda: basta una salida de carril —por distracción, fatiga, velocidad inadecuada o un error puntual— para que el margen desaparezca. Por eso, mientras la investigación determina el origen exacto del siniestro, la prevención exige insistir en lo básico: atención plena, descansos, y conducción adaptada a la vía y a las condiciones del entorno.



