
Una asociación de distribuidores de neumáticos alerta sobre la necesidad de revisar los neumáticos antes de los millones de desplazamientos previstos en diciembre, un periodo en el que las bajas temperaturas, la lluvia y el aumento de kilómetros recorridos incrementan el riesgo de sufrir accidentes o averías en carretera.
Es importante tener en cuenta que los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto, por lo que su buen estado resulta esencial para garantizar la adherencia, la estabilidad y la distancia de frenado, especialmente en condiciones invernales. Un dibujo insuficiente, presión inadecuada o daños visibles pueden provocar reventones, pérdida de control o accidentes, especialmente en pavimentos mojados, donde aumenta el riesgo de aquaplaning.
Consejos prácticos y recomendaciones
- Comprobar la profundidad del dibujo: el mínimo legal es 1,6 mm y los fabricantes de neumáticos de calidad deben garantizar las prestaciones hasta ese limite.
- Revisar la presión en frío: una presión incorrecta afecta la estabilidad, el consumo y el desgaste irregular del neumático.
- Inspeccionar el estado de la goma: cortes, grietas o deformaciones pueden provocar reventones o pérdida de control.
- Comprobar la alineación y el equilibrado: un vehículo mal equilibrado desgasta los neumáticos y reduce la seguridad en carretera.
- Verificar la rueda de repuesto: asegurarse de que está en buen estado y con la presión correcta.
- Elegir neumáticos adecuados: en zonas con bajas temperaturas, hielo o nieve, usar neumáticos de invierno o all-season mejora el rendimiento y reduce el riesgo de accidentes.
El mejor neumatico, sin la presión adecuada y estado correcto, se comporta como el peor. Una presión incorrecta o descompensada alarga peligrosamente los metros de frenada.




