Las victimas de la violencia vial y el tráfico han sumado, durante el pasado año, 1.154 personas fallecidas y 4.634 lesionados graves, solamente y de modo provisional, en las vías interurbanas.
Son 1.154, no 15, más que o además de las 1.145 (provisionales de 2023), que finalmente resultaron 1.806 al incluir los fallecidos en los 30 días siguientes de ocurrido el siniestro y también las victimas de entornos urbanos.
Este continuo suma y sigue de vidas truncadas en las calles y carreteras españolas supera las 300.000 muertes desde que se tienen registros en la DGT en 1960.
Estos abultados datos de 1.154 fallecidos en las carreteras españolas nos aleja peligrosa y preocupantemente del objetivo marcado en las agendas para reducir en un 50% las víctimas de violencia vial, que no deberían superar las 877 muertes.
Es decir, en 2023, con 1.806 fallecidos en calles y carreteras españolas, hemos tenido un 206% más de victimas. Las 1.154 victimas mortales de 2024, aun provisionales tras el recuento a 24 horas de ocurrido el siniestro y solo en vías interurbanas, representan más del 130 % sobre el objetivo fijado para 2030.

Un nuevo día de la marmota en el tráfico que añade muertes.
Un año más de la marmota y con victimas en aumento. Cada día añadimos otras cinco muertes por violencia vial en 2023, tres muertes (provisionalmente) al día en 2024. 13 lesionados graves diarios a consecuencia de no respetar las normas ni al resto de usuarios, cometer imprudencias, circular con velocidad excesiva o inadecuada, conducir bajo los efectos del alcohol, las drogas y psicofármacos, manipulando el teléfono móvil…

El aumento de la movilidad no puede ni debe ser excusa.
El ministro Grande-Marlaska ha señalado que “la cifra de 1.154 muertos es inasumible, ni debemos ni podemos aceptar que la movilidad en carretera, indicio de la pujanza económica y social del país, tenga un precio tan alto”. De hecho, en 2024 hubo 28 días en los que no se contabilizó víctima mortal alguna en siniestros de tráfico en carretera, por lo que aquí la regla del incremento de la movilidad no parece tener justificación respecto del numero de muertes.
La realidad es que se está tolerando y permitiendo que paguen justos por pecadores. Y que las victimas de la violencia vial sean ninguneadas, tratadas como un simple dato, un frio numero, en lugar de colocarlas en el lugar que les corresponde, como personas, seres humanos, que son. Con familias, padres, hijos, hermanos, amigos, compañeros, etc.
Y el lugar que les corresponde ante la sociedad es el mismo que cualquier otra victima, ya sea por violencia de genero, de odio, por delincuencia, terrorismo, guerras, Danas o catástrofes.
Los ciudadanos y conductores cumplidores con la norma también se sienten ninguneados, acosados, infravalorados y desasistidos por el poder ejecutivo, legislativo y judicial. Y sobre todo se sienten en riesgo y amenazados. La exposición al riesgo que cada día representa enfrentarse al tráfico es infinitamente superior para cada uno de nosotros que por cualquier otra causa.
En el tráfico mueren hombres, mujeres y niños. El violento vial no distingue. Las victimas mueren independientemente de su creencia religiosa o política, si la tienen, nacionalidad, color de piel, preferencia sexual, o la razón que se quiera argumentar como justificación para otros hechos.
Muchas medidas y normas llegan tarde o no llegan.
La sociedad civil, fundamentalmente a través de colectivos y asociaciones de victimas, lleva reclamando seguridad, medidas que les protejan, que garanticen su derecho a una movilidad libre. Pero sobre todo que garanticen su derecho a la vida.
Lamentablemente muchas intenciones y medidas, aprobadas o pendientes de aprobación, esperando el momento oportuno y adecuado, llegan tarde. Para las 1.154 personas fallecidas en 2024 y para sus familias, llegan muy tarde. Eterna y definitivamente tarde.
Un año más hemos asistido al relato de intenciones por parte de la administración, muchas de ellas repetidas de años y balances de siniestralidad anteriores.

La Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, que sigue sin tener competencias legislativas, necesita estar compuesta y conformada por diputados con cierta formación, conocimiento y responsabilidad en la materia. Y sobre todo, necesita ser ágil para las propuestas, su aprobación y entrada en vigor.
Las asociaciones de victimas llevan años reclamando juzgados especializados, y un servicio y teléfono de atención a la victimas de violencia vial, único y coordinado, al igual que ocurre con el 016 y el Plan Viogen, o el 028 contra la violencia y la LGTBIfobia. Un teléfono y servicio que parecía estar ya resuelto en 2022 durante la celebración en Madrid del Foro Internacional contra la Violencia Vial, según el director general de Tráfico Pere Navarro.
Dos años después, en septiembre de 2024, durante la presentación del balance de siniestralidad vial del verano, con datos desalentadores, y a preguntas sobre la situación del teléfono de atención a las victimas, el máximo responsable de la DGT volvió a dejar caer que en breve se «sacaría a licitación».

La DGT antepone el volumen de desplazamientos en carretera a la cruda realidad de las victimas.
«2024 marca récord histórico de desplazamientos en carretera mientras se estabiliza el número de fallecidos en siniestros de tráfico». Este es el titular de la nota de prensa de la DGT que avanza los datos provisionales de siniestralidad vial registrados en 2024.
El pasado año se contabilizaron 1.040 siniestros mortales en los que fallecieron 1.154 personas y otras 4.634 sufrieron heridas graves que requirieron hospitalización.
¿Qué consideramos estabilizar?
¿Apilar en la última década casi dos millares de muertes anuales en calles y carreteras?
¿Repetir una y otra vez las mismas causas de los siniestros?
¿Constatar el aumento del consumo de alcohol, drogas y psicofármacos en los conductores?
¿Ver cómo se matan motoristas y automovilistas por no aplicar medidas efectivas, ejecutivas y contundentes?
¿No resolver el problema de conductores reincidentes en infracciones graves y delitos penales que vuelven a ponerse al volante causando más daño y dolor?
¿La falta de educación y concienciación?: El 27 por ciento de los fallecidos en turismo y furgoneta no hacía uso del cinturón de seguridad en el momento del siniestro
Pero para la DGT «este comportamiento sigue la tendencia de relativa estabilidad de la última década, con un promedio de 3 personas fallecidas y 13 heridas hospitalizadas por día».
Respecto de 2023, los datos reflejan un aumento de 14 personas fallecidas y 148 personas heridas hospitalizadas, pero una disminución de cuatro siniestros mortales, indica la DGT, en lugar de subrayar que, respecto de 2023, tenemos 1.154 muertos mas, de momento. Las victimas mortales, en carretera o por cualquier otra causa, no vuelven desgraciadamente a la casilla de salida el 1 de enero de cada año.

Banalizar la dureza de ser victima de la violencia vial.
Según la nota de la DGT «las cifras de mortalidad y de heridos hospitalizados, sin contar los años de pandemia, se encuentran entre las más bajas de los últimos años. Teniendo en cuenta todos estos datos, la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos se ha situado este 2024 en 2,2, el valor más bajo de los últimos diez años».
Si esta cantidad de victimas fueran causadas por violencia de genero, vicaria, odio, atentado terrorista o cualquier otra circunstancia, la reacción de la sociedad y de los políticos, a buen seguro seria muy distinta.
En todo caso, el ministro Grande-Marlaska ha señalado que “la cifra de 1.154 muertos es inasumible, ni debemos ni podemos aceptar que la movilidad en carretera, indicio de la pujanza económica y social del país, tenga un precio tan alto”.
Es cierto, como proyecto de país todos tenemos la responsabilidad de defender la libertad de movimientos y la vida, con total seguridad, siguiendo las mas esenciales reglas del juego, las normas y la ley. Y que sean los pecadores los que carguen con las penas en lugar de los ciudadanos justos y responsables.
Que la Ley y la Justicia caiga con toda la dureza, consecuencia y rigor sobre los culpables de cometer homicidios viales. Y que las victimas, inocentes en su mayoría, sean amparadas, resarcidas, apoyadas, ayudadas y compensadas. En lugar de maltratadas, olvidadas y, ocasionalmente, utilizadas con fines mediáticos.

Cinco años para reducir al 50% las victimas mortales
2030 se acerca en el horizonte con una reclamación vital y moral. Reducir a la mitad las victimas mortales en las calles y carreteras. Sin embargo, los tozudos datos, que también son aportados por la Dirección General de Tráfico, no dan espacio para la esperanza sino todo lo contrario.
Este mandato de 2020, año en que a pesar de las restricciones a la movilidad a causa de la pandemia mundial del Covid19, 1.320 personas perdieron la vida en calles y carreteras de España, debería obligarnos a que los fallecidos por siniestros y violencia vial en 2030 no superasen una ya brutal cifra de 660.
Sin embargo la tozudez humana y la política no están trabajando en esta línea. En lugar de reducir siniestros y acercarnos a ese ideal de rebajar las victimas en un 50 % respecto de 2019, estamos alcanzando un incremento de más del 200 por 100.

Variación de victimas mortales a 24h en vías interurbanas a víctimas mortales a 30 días en vías urbanas e interurbanas.
2019: (+654) 2020: (+ 496) Restricciones a la movilidad por Covid19 2021: (+ 599) Restricciones a la movilidad por Covid19 2022: (+ 598) 2023: (+ 661)

Variación de victimas mortales a 30 días en vías urbanas e interurbanas.
2019: 1.755 fallecidos 2020: 1.320 fallecidos (- 435) Restricciones a la movilidad por Covid19 2021: 1.533 fallecidos (+213) Restricciones a la movilidad por Covid19 2022: 1.746 fallecidos (+213) 2023: 1.806 fallecidos (+ 60)

Variación de victimas mortales a 24h en vías interurbanas
2019: 1.101 fallecidos 2020: 874 fallecidos (- 227) Restricciones a la movilidad por Covid19 2021: 1.004 fallecidos (+130) Restricciones a la movilidad por Covid19 2022: 1.148 fallecidos (+144) 2023: 1.145 fallecidos (- 3) 2024: 1.154 fallecidos (+14)
Pero la DGT se limita a calificar 2024 como un año «irregular»
Según la valoración que realiza la nota de prensa de la DGT, «2024 ha tenido un comportamiento irregular en lo que a siniestralidad vial se refiere. En el primer trimestre, las víctimas mortales aumentaron un 16 por ciento, lo que llevó a diseñar un plan de choque que sirvió para estabilizar las cifras de mortalidad en el segundo y tercer trimestre, sin apenas crecimiento respecto a 2023, y que las ha reducido de forma destacada en el último trimestre, en el que se ha registrado un 7 por ciento menos que el año anterior».
En 2024 aumentaron los siniestros con múltiples víctimas, aquellos en los que se registran dos o más víctimas mortales. Del total de siniestros mortales (1.040), 91 (el 9 por ciento) fueron accidentes con múltiples fallecidos en los que se concentró el 18 por ciento de las víctimas mortales (205). En comparación con 2023, supone un aumento del 15 por ciento en el caso de los siniestros (+12) y de un 17 por ciento en las víctimas mortales (+30).
También se ha registrado un incremento notable de las víctimas mortales que se desplazaban en furgoneta, un hecho para el que ya se ha encargado un estudio en profundidad sobre estos siniestros.
Por último, en 2024 hubo 28 días en los que no se contabilizó víctima mortal alguna en siniestros de tráfico en carretera, por lo que aquí la regla del incremento de la movilidad no parece tener justificación respecto del numero de muertes.

Aproximación a la siniestralidad
Las vías convencionales siguen registrando el 72 por ciento de las víctimas mortales, pero en 2024 han aumentado los fallecidos en autopista y autovía un 7 por ciento (+22).
Este hecho llevará a la Dirección General de Tráfico a adecuar la distribución de los nuevos radares a las nuevas circunstancias de la siniestralidad y a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil a revisar la vigilancia que hacen en carretera, incrementándola en aquellas provincias con porcentajes de siniestralidad elevados en las vías de alta capacidad.
Número de personas fallecidas según tipo de vía. Vías interurbanas. Periodo 2015-2024

En cuanto al medio de desplazamiento, los vehículos tipo turismo siguen acumulando el mayor número de víctimas mortales, el 48 por ciento del total, con cifras similares a las de 2023. Sin embargo, las furgonetas registraron las cifras más altas de fallecidos de la serie analizada (79), un aumento del 98 por ciento en comparación con el año anterior, en el que fallecieron 40 personas.
Este hecho llevará a Tráfico a aumentar la vigilancia en este tipo de vehículo y a incluir en el calendario de campañas de este 2025 una campaña específica focalizada en furgonetas.
En 2024 descendió en un 3 por ciento la mortalidad de los usuarios vulnerables (-15) gracias a la disminución de peatones fallecidos (-15 por ciento), 18 menos que en 2023. Entre estos fallecidos hay cinco gruistas y dos operarios de conservación y mantenimiento en carretera que fueron atropellados mientras trabajaban.
Los usuarios de motocicleta representan la mayoría de las víctimas mortales entre los fallecidos vulnerables en un contexto en el que las matriculaciones de moto han aumentado un 7 por ciento respecto al pasado año. Además, los siniestros que involucran motocicletas en autopistas y autovías aumentaron en un 13 por ciento, lo que refleja una tendencia preocupante en este tipo de vías.
Número de personas fallecidas según medio de desplazamiento. Vías interurbanas. Periodo 2015-2024

La salida de vía sigue siendo el tipo de siniestro que más víctimas mortales registra con el 42 por ciento, 479 personas, seguida de las colisiones frontales, con 252 fallecidos, 29 más que en 2023.
Número de personas fallecidas según tipo de siniestro. Vías interurbanas. Periodo 2015-2024

En cuanto a las características demográficas, los hombres siguen siendo los que concentran el mayor número de víctimas mortales (941), el 82 por ciento del total, frente al 18 por ciento de mujeres, colectivo que en este 2024 ha reducido su mortalidad en un 11 por ciento.
Además, los grupos de edad que mayor cifra de personas fallecidas registran son el de 45-54 años y el de mayores de 65 años, 228 víctimas mortales cada uno de ellos. En este último grupo se ha producido un incremento del 11 por ciento respecto a 2023.
Respecto al no uso de los dispositivos de seguridad, el número de personas fallecidas que no llevaba cinturón de seguridad, sistema de retención infantil o casco ha sido de 184 (19 por ciento), el tercero más alto de los últimos 10 años.
Número de personas fallecidas que no usaban accesorios de seguridad según medio de desplazamiento. Vías interurbanas. Periodo 2015-2024

En cuanto a la localización de los siniestros, Andalucía y Cataluña registraron las mayores cifras de víctimas, con un 20 y un 12 por ciento, respectivamente, del total. En el extremo opuesto, La Rioja y Cantabria fueron las regiones con menores cifras de víctimas mortales.
Los mayores aumentos se registran en Andalucía con 35 fallecidos más que en 2023 y la Comunitat Valenciana con 22 víctimas mortales más. Las mayores reducciones se han producido en Extremadura (-20) y en Cataluña (-16).
Número de personas fallecidas según la Comunidad Autónoma. Vías interurbanas. Periodo 2015-2024

Nota: Las cifras presentadas son provisionales y referidas sólo a los siniestros mortales ocurridos en vías interurbanas y víctimas registradas hasta las 24 horas posteriores a producirse el siniestro Las cifras definitivas ya consolidadas, que incluirán las victimas a 30 días de accidentes ocurridos en vías urbanas e interurbanas, permitirán tener la radiografía completa de la siniestralidad vial en España en 2024
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