El nuevo SUV híbrido enchufable de Geely incorpora 17 funciones de asistencia a la seguridad, frenado electrónico integrado, suspensión adaptativa y tracción total inteligente. Tecnologías concebidas para mejorar el control del vehículo, prevenir situaciones de riesgo y proteger a sus ocupantes cuando se produce una colisión.

Geely Monjaro EM-i Ultra, SUV híbrido enchufable equipado con sistemas ADAS, frenado electrónico, suspensión adaptativa y tracción total inteligente.

La evolución tecnológica del automóvil no debería medirse únicamente por su potencia, autonomía, conectividad o prestaciones. Uno de sus principales avances reside en la capacidad de prevenir situaciones peligrosas, ayudar al conductor a mantener el control y reducir las consecuencias de los siniestros.

El nuevo Geely Monjaro EM-i Ultra, un SUV híbrido enchufable que la marca acaba de incorporar al mercado español, reúne diversas soluciones que permiten analizar hacia dónde está evolucionando la seguridad del automóvil.

Desde sistemas electrónicos capaces de modificar el comportamiento del vehículo en milisegundos hasta tecnologías de protección pasiva desarrolladas a partir de investigaciones sobre los impactos, el nuevo modelo apuesta por integrar distintas funciones de seguridad en una misma arquitectura tecnológica.

El objetivo es avanzar hacia vehículos que no solo respondan adecuadamente cuando ocurre un siniestro, sino que también ayuden a evitarlo.

Logo Forenvision Metalesa seguridad Vial17 funciones de asistencia para prevenir situaciones de riesgo

Uno de los elementos más relevantes del Monjaro EM-i Ultra es su equipamiento de seguridad activa.

Según la información facilitada por Geely, el vehículo incorpora 17 funciones de asistencia a la seguridad, además de nueve funciones destinadas a facilitar la conducción.

Entre las ayudas disponibles figuran el control de crucero adaptativo, la asistencia al mantenimiento de carril, la detección de vehículos en el ángulo muerto, la alerta de tráfico cruzado y el frenado automático de emergencia.

Estas tecnologías responden a distintas situaciones que pueden presentarse durante la conducción, desde la aproximación excesiva a otro vehículo hasta el riesgo de colisión durante una maniobra.

Su importancia radica en que pueden advertir al conductor de un peligro e intervenir sobre determinados sistemas cuando las circunstancias lo requieren.

Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, constituyen una de las principales líneas de desarrollo de la seguridad activa.

En InfoVIAL ya hemos analizado la importancia de algunas de estas tecnologías, como el sistema de advertencia de distracción del conductor (ADDW), cuya implantación forma parte de la evolución de los requisitos europeos de seguridad del automóvil.

Sin embargo, conviene recordar que ningún sistema de asistencia elimina todos los riesgos.

Los ADAS ayudan a conducir con mayor seguridad, pero no sustituyen la atención, la anticipación ni la responsabilidad de quien está al volante.

Geely Monjaro EM-i Ultra, SUV híbrido enchufable equipado con sistemas ADAS, frenado electrónico, suspensión adaptativa y tracción total inteligente.Frenado electrónico: la importancia de reaccionar a tiempo

La capacidad de detener un vehículo de forma eficaz ante una situación imprevista es uno de los factores fundamentales de la seguridad vial.

El Geely Monjaro EM-i incorpora el sistema integrado de frenado Bosch OneBox, que reúne distintas funciones de asistencia y control de estabilidad en una unidad electrónica compacta.

Según los datos técnicos facilitados por el fabricante, este sistema puede generar presión de frenado en 150 milisegundos o menos.

Geely anuncia una distancia de frenado de 33 metros desde 100 km/h hasta la detención completa.

Se trata de una cifra comunicada por la marca que, para valorar comparativamente su rendimiento, debe contrastarse con ensayos independientes realizados en condiciones equivalentes.

El interés de esta tecnología no reside únicamente en la distancia de detención anunciada, sino en la integración y coordinación de los sistemas que intervienen durante la frenada.

El frenado electrónico permite gestionar con precisión la presión aplicada y coordinar distintas funciones de control del vehículo.

También facilita la recuperación de energía durante las deceleraciones, algo especialmente relevante en los automóviles electrificados.

No obstante, incluso los sistemas de frenado más avanzados están condicionados por factores como la adherencia del pavimento, el estado de los neumáticos y las condiciones meteorológicas.

Una buena capacidad de frenado no justifica circular a mayor velocidad ni reducir la distancia de seguridad.

Geely Monjaro EM-i Ultra, SUV híbrido enchufable equipado con sistemas ADAS, frenado electrónico, suspensión adaptativa y tracción total inteligente.Suspensión adaptativa para mejorar el control del vehículo

La estabilidad constituye otro de los aspectos esenciales para prevenir pérdidas de control.

El Monjaro EM-i Ultra equipa una suspensión adaptativa CCD con amortiguación variable, capaz de modificar automáticamente su funcionamiento en respuesta a las condiciones de circulación.

Según Geely, el sistema puede ajustar la amortiguación en menos de 20 milisegundos.

Esta rapidez permite adaptar la respuesta de los amortiguadores a las irregularidades del pavimento y controlar los movimientos de la carrocería.

La suspensión dispone de tres configuraciones seleccionables: Comfort, Standard y Sport.

Aunque el fabricante destaca sus ventajas en confort, desde el punto de vista de la seguridad interesa especialmente su contribución al comportamiento dinámico.

Una suspensión correctamente ajustada ayuda a mantener el contacto de los neumáticos con la carretera y a controlar los movimientos de la carrocería durante determinadas maniobras.

Sin embargo, sus beneficios dependen de las condiciones reales de circulación y no eliminan los límites físicos de adherencia del vehículo.

La tecnología puede mejorar la respuesta del automóvil, pero siempre dentro de esos límites.

Banner PlugSmart Pro MetalesaTracción total inteligente frente a las pérdidas de adherencia

Otra de las soluciones incorporadas al modelo es el sistema de tracción total eléctrica e-AWD.

Esta tecnología puede modificar automáticamente el reparto del par motor entre los ejes delantero y trasero en función de las necesidades de tracción.

Según la información técnica de Geely, el sistema puede funcionar con propulsión delantera o distribuir el par entre ambos ejes hasta alcanzar un reparto del 50% para cada uno.

También dispone de diferentes programas de conducción, con configuraciones específicas para superficies de menor adherencia, como nieve o terrenos irregulares.

Desde la perspectiva de la seguridad vial, su principal aportación consiste en mejorar la capacidad del vehículo para transmitir la fuerza motriz al pavimento cuando las condiciones de adherencia son desfavorables.

Esto puede resultar especialmente útil al iniciar la marcha sobre superficies deslizantes o durante determinadas fases de aceleración.

Pero es importante evitar una confusión frecuente.

La tracción total puede mejorar la motricidad, pero no garantiza una menor distancia de frenado ni permite superar los límites de adherencia de los neumáticos.

Circular sobre nieve, hielo o asfalto mojado sigue exigiendo reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar maniobras bruscas.

Seguridad pasiva: proteger cuando no ha sido posible evitar el impacto

La prevención de un siniestro constituye el primer objetivo de la seguridad activa.

Sin embargo, cuando la colisión no puede evitarse, entran en juego los sistemas de seguridad pasiva, diseñados para reducir sus consecuencias sobre las personas.

El Monjaro EM-i incorpora una estructura de habitáculo fabricada con acero de alta resistencia y ocho estructuras destinadas a absorber y distribuir las fuerzas generadas durante un impacto.

También dispone de airbags, cinturones con pretensado adaptativo y limitadores de carga.

Estas soluciones buscan gestionar la energía de la colisión y reducir las fuerzas que soportan los ocupantes.

Geely señala que parte del desarrollo de sus tecnologías de protección se realiza en el centro de seguridad que el grupo posee en Gotemburgo, Suecia.

La investigación de los impactos y de las lesiones constituye precisamente uno de los pilares fundamentales de la evolución de la seguridad pasiva.

Como explicábamos recientemente en InfoVIAL, la experiencia acumulada durante más de cinco décadas de investigación de accidentes reales por parte de Volvo Cars demuestra la importancia de comprender cómo se producen los siniestros para trasladar ese conocimiento al desarrollo de nuevos sistemas de protección.

Ambas compañías pertenecen al grupo empresarial Zhejiang Geely Holding, aunque ello no significa que todos sus vehículos compartan idénticas soluciones técnicas ni resultados de seguridad.

La protección real de cada modelo debe evaluarse mediante ensayos específicos y resultados verificables.

Banner Komobi gps motosArquitecturas electrónicas y software: una nueva dimensión de la seguridad

Los automóviles actuales incorporan cada vez más sistemas electrónicos que necesitan intercambiar información y actuar de manera coordinada.

El Monjaro EM-i utiliza la arquitectura electrónica GEEA 3.0, que combina una unidad central de procesamiento con controladores distribuidos por diferentes zonas del vehículo.

Este planteamiento busca reducir la complejidad de los sistemas y mejorar la comunicación entre sus distintas funciones.

También permite realizar actualizaciones remotas del software, conocidas como OTA (Over The Air).

Desde la perspectiva de la seguridad, estas arquitecturas abren nuevas posibilidades para mejorar determinadas funciones del vehículo durante su vida útil.

Sin embargo, también plantean nuevas exigencias.

La fiabilidad del software, la protección frente a incidentes de ciberseguridad y la correcta validación de las actualizaciones resultan fundamentales cuando las funciones electrónicas intervienen en aspectos relacionados con la conducción.

Cuanto mayor es la dependencia tecnológica del automóvil, más importante resulta garantizar que los sistemas funcionan correctamente y que sus posibles fallos se gestionan de manera segura.

banner plan Legalcar súmate proyectoInteligencia artificial y asistentes de voz: reducir distracciones, no multiplicarlas

El nuevo modelo incorpora también un asistente de voz desarrollado por Geely mediante inteligencia artificial.

El sistema permite gestionar distintas funciones del vehículo utilizando instrucciones habladas y reconoce órdenes procedentes de cuatro zonas del habitáculo.

Aunque estas tecnologías suelen presentarse como elementos de conectividad y confort, también plantean cuestiones relevantes para la seguridad vial.

La posibilidad de realizar determinadas operaciones sin manipular pantallas puede contribuir a reducir las distracciones visuales y manuales.

Pero eso no significa que cualquier interacción por voz sea inocua.

Mantener conversaciones complejas, gestionar múltiples instrucciones o dedicar demasiada atención a un asistente digital puede generar distracción cognitiva.

Por tanto, la seguridad de estos sistemas dependerá tanto de su facilidad de utilización como de su capacidad para no interferir con la tarea principal del conductor: observar, interpretar y anticipar lo que sucede en la carretera.

La innovación tecnológica debe facilitar una conducción más segura, no añadir nuevas fuentes de distracción.

La seguridad no se mide por el número de tecnologías

El Geely Monjaro EM-i Ultra incorpora una amplia combinación de tecnologías orientadas al control dinámico del vehículo, la asistencia al conductor y la protección de los ocupantes.

Su planteamiento refleja la evolución de una industria en la que los sistemas mecánicos, electrónicos y digitales están cada vez más integrados.

Pero disponer de numerosas funciones no equivale automáticamente a ofrecer la máxima seguridad.

Para valorar la eficacia real de estas soluciones es necesario considerar su comportamiento en condiciones de circulación, su fiabilidad, la facilidad de utilización y los resultados obtenidos en pruebas independientes.

También es imprescindible que los conductores conozcan las posibilidades y limitaciones de cada tecnología.

Un automóvil puede ayudar a detectar obstáculos, intervenir sobre los frenos, adaptar su suspensión o mejorar la tracción. Pero todavía necesita un conductor atento, formado y consciente de que ningún sistema puede eliminar completamente el riesgo.

La verdadera innovación en seguridad vial no consiste en incorporar más tecnología, sino en conseguir que esa tecnología contribuya de forma demostrable a evitar siniestros y reducir la gravedad de las lesiones.

Ese debe ser el criterio para valorar los avances presentes y futuros de la industria del automóvil.

Porque la seguridad no se mide por lo que promete la tecnología, sino por su capacidad para proteger vidas.

logotipo de la Carta Europea de la Seguridad Vial (European Road Safety Charter) y lema "Nuestro compromiso salva vidas"

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