Viajar con una mascota en el coche es cada vez más habitual. Sin embargo, lo que muchos conductores desconocen es que un animal mal sujeto puede convertirse en un grave riesgo, tanto para su propia vida como para la de los ocupantes del vehículo.
Así lo explica Josep Maria Vallés, presidente de la Fundación Smart Baby y formador en seguridad vial para Naciones Unidas, en una entrevista en el programa Seguridad Vial de Radio 5, donde advierte de la falta de regulación clara y de la falsa sensación de seguridad que generan muchos dispositivos para el transporte de mascotas.

Una mascota suelta es un proyectil en caso de accidente
Uno de los errores más frecuentes es llevar a la mascota suelta dentro del habitáculo o sujeta de cualquier manera. En caso de frenazo brusco o colisión, el animal puede salir despedido y golpear con gran violencia a los ocupantes.
“El riesgo es doble: para la mascota, que puede sufrir lesiones muy graves, y para el conductor y los pasajeros”, explica Vallés. A pesar de ello, muchos propietarios no son conscientes de que un perro o un gato sin sujeción adecuada actúa como un proyectil en potencia.
Qué dice la normativa… y qué no dice
La legislación de tráfico establece únicamente que la mascota no debe interferir en la conducción, mientras que la ley de bienestar animal señala que debe viajar de forma segura. El problema es que no se concreta qué se considera un sistema seguro, lo que deja un amplio margen a interpretaciones y prácticas poco eficaces.
Esta falta de definición ha favorecido la proliferación de arneses y dispositivos sin homologación ni pruebas de choque, que cumplen la ley desde el punto de vista administrativo, pero no garantizan la seguridad real.

Arneses y transportines: grandes diferencias en seguridad
Según Vallés, la mayoría de arneses para mascotas que se venden actualmente no ha superado pruebas de impacto. En ensayos realizados por organizaciones independientes, más del 90 % de los sistemas analizados se rompen o fallan en una colisión a 50 km/h.
En la actualidad, el transportín ensayado y bien anclado es la opción más segura para perros y gatos, siempre que:
- haya pasado pruebas de impacto,
- esté correctamente fijado,
- y se coloque en una posición adecuada dentro del vehículo.

Dónde debe viajar la mascota
La ubicación es clave. Las recomendaciones principales son:
- Asiento trasero, dentro de un transportín probado, cuando el tamaño lo permita.
- Maletero, en el caso de perros grandes, siempre dentro de un transportín bien anclado a los puntos de carga y colocado transversalmente para repartir la energía del impacto.
Debe evitarse llevar a la mascota en el suelo entre los asientos, ya que los sistemas de seguridad del vehículo pueden aplastarla en caso de colisión trasera.
Peso, tamaño y comportamiento importan
Al igual que ocurre con los sistemas de retención infantil, el peso y el tamaño del animal influyen directamente en el riesgo. Cuanto mayor es la masa, mayor es la inercia en un accidente. En cachorros y animales pequeños, además, hay un riesgo añadido por la fragilidad de las cervicales.
El carácter del animal también es relevante: mascotas nerviosas o inquietas deben viajar en transportín, ya que los arneses permiten un margen de movimiento que puede resultar peligroso durante la conducción.
Consejos antes de iniciar un viaje
Antes de viajar con una mascota, los expertos recomiendan:
- utilizar siempre un sistema que haya pasado algún tipo de prueba de impacto,
- acostumbrar al animal al transportín de forma progresiva,
- realizar paradas frecuentes en trayectos largos,
- extremar la precaución al abrir las puertas del vehículo,
- y planificar el viaje teniendo en cuenta áreas de descanso adaptadas a mascotas.
Seguridad y bienestar van de la mano
Elegir correctamente cómo viaja una mascota no es una cuestión estética ni de comodidad, sino una decisión de seguridad vial. La falta de información y de regulación específica no exime de responsabilidad a los conductores.
Como recuerda Josep Maria Vallés, proteger a una mascota en el coche es también proteger a las personas y contribuir a una movilidad más segura para todos.




