Más de 2.150 estudiantes de Primaria han participado en la decimotercera edición del programa impulsado por Volvo Car España y Fundación ONCE, que une seguridad vial, sostenibilidad, accesibilidad, robótica y creatividad.
¿Cómo sería un coche capaz de avisar a una persona con discapacidad visual mediante sonidos y sensores táctiles? ¿Y uno que pudiera ayudar a abrochar el cinturón de seguridad a quien tiene movilidad reducida? ¿O una carrocería con un airbag exterior pensado para reducir las consecuencias de un atropello?
Estas son algunas de las propuestas planteadas por escolares de la Comunidad de Madrid en la decimotercera edición de Iniciativa Volvo, un programa educativo promovido por Volvo Car España y Fundación ONCE que acerca al alumnado de 3.º a 6.º de Primaria los valores de la seguridad vial, la sostenibilidad ambiental y la accesibilidad universal.
La iniciativa ha cerrado su edición de 2026 con un acto de reconocimiento celebrado en la sede de Fundación ONCE. Más de 2.150 estudiantes han participado en los talleres presenciales Stop & Go y en el posterior Reto Online, en el que los equipos identifican problemas cotidianos relacionados con la movilidad y diseñan soluciones para afrontarlos.

Aprender jugando para pensar la movilidad del futuro
La base del programa es sencilla: aprender haciendo. A través de robótica, programación, maquetas y trabajo en equipo, los niños y niñas se convierten en ingenieros e ingenieras por un día.
En los talleres han trabajado retos vinculados a la movilidad limpia, la detección segura de peatones y obstáculos, la prevención de riesgos y la autonomía de las personas con movilidad reducida. Después, en el aula, han desarrollado sus propias ideas para construir vehículos, calles y entornos más seguros, sostenibles e inclusivos.
José María Galofré, consejero delegado de Volvo Car España, explicó en Seguridad Vial en Radio 5 que el proyecto nació con la aspiración de acercar a los escolares la programación, las señales, las normas y el respeto a las demás personas que comparten la vía.
“El sueño era crear futuros ingenieros”, señaló Galofré, convencido de que la educación temprana ayuda a comprender cómo reaccionar ante situaciones imprevistas y a construir una movilidad más segura.
Cuatro ideas para mejorar la vida de las personas
La edición ha recibido 279 trabajos, publicados en la web de Iniciativa Volvo y abiertos a la participación de centros educativos, familias y ciudadanía.
Entre los reconocimientos entregados destacan cuatro propuestas que reflejan muy bien la mirada de los escolares sobre los retos de la movilidad.
El Reto más Popular fue para El coche completo: inteligencia artificial y luces especiales para discapacidad visual, del alumnado de 5.º del Colegio Obispo Perelló. Su propuesta imagina un vehículo con inteligencia artificial para analizar el entorno, asistencia por voz, luces exteriores de alta visibilidad y mandos táctiles y sonoros como alternativa a las pantallas convencionales.
El Reto más Innovador recayó en Volvo Súper Pro Horizonte: ruedas generadoras de energía y puertas magnéticas. El proyecto propone aprovechar el movimiento del vehículo para generar electricidad y plantea puertas automáticas sin contacto para facilitar el confort y la accesibilidad.
El premio al Mejor Reto en Accesibilidad Universal fue para Manos robóticas: brazos eléctricos para abrochar el cinturón y asistir al volante, desarrollado por alumnado de 3.º del Colegio Peñalvento. La idea incluye brazos eléctricos que ayudan a acercar y abrochar el cinturón, así como asistencia en el volante para facilitar determinadas maniobras.
Por último, el Mejor Reto Online fue para Airbag exterior: carrocería acolchada para proteger a peatones ante impactos, del alumnado de 5.º del Liceo Europeo. El proyecto imagina sensores de proximidad y un sistema de protección exterior que se activaría antes de un impacto inevitable para reducir la gravedad de las lesiones.
No se trata de que estas propuestas estén listas para convertirse mañana en productos comerciales. Su valor está en otro lugar: muestran que los escolares son capaces de detectar barreras, pensar en las necesidades de otras personas y relacionar tecnología, seguridad y empatía.

Accesibilidad para todos, no solo para algunos
José Luis Borau, jefe del Departamento de Accesibilidad Universal e Innovación de Fundación ONCE, recordó en el programa de Radio 5 que la accesibilidad no debe entenderse únicamente como una respuesta a la discapacidad.
“La accesibilidad va también de buen diseño, de un entorno seguro y de productos que valgan para todo el mundo”, explicó.
Ese planteamiento atraviesa toda la Iniciativa Volvo. Las propuestas de los estudiantes no se limitan a imaginar vehículos más avanzados: buscan que puedan ser utilizados con mayor autonomía, comodidad y seguridad por personas diferentes, con necesidades distintas.
Borau destacó también que algunos de los primeros participantes del programa, iniciado hace trece años, ya estarán en la universidad o comenzando su trayectoria profesional. La aspiración es que esa sensibilización llegue algún día a los diseños de vehículos, espacios urbanos y soluciones de movilidad del futuro.
Educación vial que también llega a casa
La seguridad vial no se aprende solo cuando una persona obtiene el permiso de conducir. Empieza antes: al cruzar una calle, al ir en bicicleta, al utilizar el transporte público o al viajar como pasajero.
Por eso, la educación vial en edades tempranas tiene un efecto que va mucho más allá del aula. Un niño que entiende por qué hay que respetar un semáforo, utilizar el cinturón o prestar atención a quienes caminan, pedalean o se desplazan con movilidad reducida puede convertirse también en un agente de cambio dentro de su propia familia.
La Iniciativa Volvo demuestra que educar en seguridad vial no tiene por qué consistir únicamente en memorizar normas. También puede ser una experiencia de creatividad, cooperación y empatía.
Pensar cómo hacer más seguros los desplazamientos de los demás es una manera de aprender a convivir.
Y quizá ahí esté una de las mejores lecciones de esta iniciativa: la movilidad del futuro no será solo más tecnológica. Tendrá que ser, sobre todo, más humana.




