La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) respalda la propuesta de la DGT de reforzar la formación de los futuros conductores y, especialmente, de quienes acceden a los permisos de motocicleta.

José Miguel Báez, presidente de la organización, defiende una enseñanza presencial que permita trabajar la percepción del riesgo, evitar el exceso de confianza y preparar al motorista para situaciones que no pueden aprenderse simplemente memorizando un test.

Conducir una motocicleta exige algo más que saber manejarla.

Equilibrio, frenada, trazada, anticipación, lectura de la carretera y percepción del riesgo adquieren una importancia especial cuando el conductor no dispone de una carrocería que le proteja en caso de caída o colisión.

La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) considera por ello necesario reforzar la formación de los motoristas y respalda las medidas que prepara la Dirección General de Tráfico para aumentar la enseñanza presencial asociada a la obtención de los permisos.

José Miguel Báez, presidente de CNAE, ha defendido este planteamiento en un artículo publicado en La Voz de Galicia, en el que pone el acento sobre una idea especialmente relevante para la seguridad vial: formar no debería significar únicamente preparar a alguien para superar un examen, sino enseñarle a reconocer y evitar el riesgo.

Artículo de José Miguel Báez en La Voz de Galicia: Más formación para conducir motos

La DGT plantea reforzar la formación teórica de los motoristas

La formación ocupa un lugar destacado entre las medidas que la Dirección General de Tráfico está preparando para mejorar la seguridad de los usuarios de motocicletas.

En julio, la propia DGT explicó que pretende introducir formación teórica presencial para garantizar unos conocimientos mínimos en el proceso de obtención del permiso. También contempla reforzar el equipamiento utilizado durante las pruebas prácticas y fomentar posteriormente los cursos voluntarios de conducción segura.

CNAE comparte ese planteamiento y propone profundizar especialmente en la enseñanza relacionada con los factores de riesgo.

Según explica Báez, la idea que maneja Tráfico y que respalda la Confederación pasa por establecer unas ocho horas de formación sobre factores de riesgo comunes a los distintos permisos y otras seis horas específicas para los permisos de motocicleta, atendiendo a las particularidades de la conducción sobre dos ruedas.

En agosto de 2019 estas medidas deben entenderse precisamente como lo que son: propuestas de formación que la DGT está planteando, no como requisitos ya incorporados a la normativa.

Conducir una moto exige una formación específica

Una motocicleta no se conduce de la misma manera que un automóvil.

Las características del vehículo, su estabilidad, la exposición física del conductor y la forma en la que responde ante una frenada, una curva o una pérdida de adherencia justifican que determinados conocimientos sean específicos.

Incluso el equipamiento forma parte de esa preparación.

Casco, guantes, chaqueta, pantalones y botas no son elementos accesorios cuando hablamos de las consecuencias de una caída. La propia DGT ha incluido entre sus medidas que los aspirantes acudan a las pruebas prácticas con un equipo de protección adecuado.

InfoVIAL ya analizó a comienzos de agosto el conjunto de medidas que prepara Tráfico para mejorar la capacitación y protección de este colectivo:

La accidentalidad de los motoristas en el punto de mira de la DGT

Esta información fue publicada el 6 de agosto de 2019, por lo que encaja cronológicamente como antecedente de esta entrada.

AM, A1, A2 y A: un acceso progresivo a las motocicletas

El sistema español contempla un acceso gradual a la conducción de vehículos de dos ruedas.

Los permisos evolucionan desde el AM, destinado a ciclomotores, hasta los permisos A1, A2 y A, que permiten conducir progresivamente motocicletas de mayores prestaciones.

Para acceder al permiso A, que autoriza a conducir motocicletas sin limitación de potencia, es necesario haber cumplido al menos 20 años y disponer del permiso A2 con una antigüedad mínima de dos años.

Este acceso progresivo responde precisamente a la necesidad de adquirir experiencia antes de ponerse al mando de motocicletas de mayores prestaciones.

Pero para CNAE, la experiencia por sí sola no garantiza una conducción más segura.

La experiencia puede generar también exceso de confianza

José Miguel Báez advierte de un fenómeno que no afecta únicamente a los conductores noveles.

Con los años podemos adquirir experiencia y habilidades, pero también rutinas, malos hábitos y una percepción excesivamente optimista de nuestras propias capacidades.

En el caso de la motocicleta, ese exceso de confianza puede llevar a asumir progresivamente mayores riesgos.

La seguridad vial, por tanto, no depende únicamente del número de años que alguien lleve conduciendo.

Importa también qué ha aprendido durante ese tiempo y cómo interpreta los peligros que encuentra en la carretera.

Báez resume esta idea recordando que “las carreteras no son circuitos”, especialmente frente a la posibilidad de trasladar a la vía pública comportamientos inspirados en el motociclismo deportivo.

Aprender a percibir el riesgo

Aquí se encuentra probablemente el argumento más interesante de la propuesta de CNAE.

La formación vial no debería limitarse a aprender normas, señales o respuestas correctas para un examen.

También debería ayudar al aspirante a desarrollar percepción del riesgo.

Eso significa aprender a detectar con antelación situaciones como:

una curva cuyo trazado todavía no vemos;

un vehículo que puede invadir nuestra trayectoria;

un cruce con poca visibilidad;

un pavimento con menor adherencia;

un cambio brusco de las condiciones meteorológicas;

o una velocidad que, aun encontrándose dentro del límite legal, puede resultar excesiva para las circunstancias.

No basta con saber qué dice la norma cuando el peligro ya está delante.

La conducción segura exige aprender a verlo antes.

Aprobar el examen no debería ser el único objetivo

Báez es especialmente crítico con una preparación basada exclusivamente en repetir test hasta memorizar preguntas y respuestas.

Ese sistema puede ayudar a superar una prueba teórica, pero no garantiza necesariamente que el futuro conductor comprenda por qué existe una norma o qué riesgo pretende evitar.

Es una cuestión que InfoVIAL ya había planteado al analizar cómo se forman los conductores en distintos países europeos.

En 2019, 22 países de la Unión Europea establecían un número mínimo de horas prácticas, mientras otros utilizaban sistemas de formación teórica obligatoria, conducción acompañada o pruebas específicas de percepción del riesgo.

Así obtienen el carné en Europa: horas obligatorias y conducción acompañada

También este artículo es anterior —del 6 de agosto de 2019— y constituye un buen antecedente para contextualizar el debate sobre el modelo español.

Formación para evitar comportamientos de riesgo

El objetivo de una enseñanza más completa no debería ser convertir al aspirante en un motorista técnicamente más rápido.

Precisamente lo contrario.

Debe enseñarle a utilizar sus habilidades para evitar llegar a una situación crítica.

La DGT considera la mejora de la capacitación de los motoristas uno de los ejes de sus nuevas medidas y plantea también impulsar cursos voluntarios de conducción segura para quienes ya disponen del permiso, incluidos conductores que utilizan motocicletas con permiso B y profesionales que trabajan habitualmente sobre dos ruedas.

La formación, por tanto, puede continuar después de obtener el carné.

Porque conducir mejor no significa únicamente dominar la máquina.

Significa saber cuándo no exigirle todo lo que puede dar.

El profesor de formación vial también transmite actitudes

La defensa de una mayor presencialidad realizada por CNAE tiene otra vertiente.

El profesor no se limita a explicar una norma.

Puede detectar conductas, corregir hábitos y hacer reflexionar al alumno sobre decisiones que un manual o una aplicación difícilmente pueden observar.

Especialmente en motocicleta, la formación práctica permite trabajar elementos como:

  • la posición sobre el vehículo;
  • la mirada;
  • la frenada;
  • la trayectoria;
  • la distancia de seguridad;
  • la velocidad de aproximación;
  • y la anticipación ante el comportamiento de los demás.

Pero también puede transmitir una idea más difícil de medir en un examen: el respeto por el riesgo.

Más formación no significa aprender a correr más

Existe además una cuestión especialmente importante cuando hablamos de cursos para motoristas.

Mejorar las habilidades técnicas no debería traducirse en aumentar la confianza hasta asumir riesgos mayores.

El objetivo debe ser exactamente el contrario:

conocer mejor los límites para evitar acercarse innecesariamente a ellos.

Una correcta técnica de frenada sirve para responder mejor en una emergencia.

Una buena trazada permite afrontar una curva con mayor seguridad.

Aprender a mirar ayuda a detectar un peligro antes.

Pero ninguna de esas capacidades debería utilizarse para transformar una carretera abierta al tráfico en un escenario de conducción deportiva.

La formación segura debe enseñar habilidad, pero también criterio.

Formar para conducir, no solo para obtener un permiso

La propuesta que defiende CNAE plantea, en definitiva, un cambio de enfoque.

El permiso de conducir acredita que una persona ha superado unas pruebas.

Pero la seguridad vial necesita algo más:

conductores capaces de percibir el riesgo;

comprender sus propias limitaciones;

anticiparse al error;

evitar el exceso de confianza;

y asumir que la carretera es un espacio compartido.

En una motocicleta, donde las consecuencias de un error pueden ser especialmente graves, esa formación adquiere todavía mayor importancia.

Como plantea José Miguel Báez, el objetivo no debería ser únicamente enseñar a aprobar.

Debe ser enseñar a conducir con seguridad.

Porque aprender a manejar una moto es imprescindible.

Aprender cuándo y por qué una situación puede convertirse en peligrosa lo es todavía más.

Fuente: LA VOZ DE GALICIA

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí