El director general de Tráfico defiende en Motor 5 la reducción de la tasa máxima de alcohol, hace balance de la implantación de la V16 conectada y alerta sobre los peatones que caminan o pasean por carreteras, especialmente de noche y sin elementos reflectantes.

Reducir la tasa de alcohol, consolidar la utilización de la V16 conectada y afrontar un problema que sigue preocupando a la Dirección General de Tráfico: los peatones atropellados en carretera.
Son tres cuestiones diferentes, pero comparten un mismo objetivo: reducir situaciones de riesgo que todavía siguen provocando muertes y lesiones evitables.
Pere Navarro, director general de Tráfico, ha analizado estos asuntos en el inicio de la segunda temporada de Motor 5, el programa de Radio 5 dirigido y presentado por Manuel Castro, durante una conversación junto a Orestes F. Serrano.
La primera parte de la entrevista a Pere Navarro en Motor 5, emitida el 13 de septiembre, deja además varios mensajes relevantes: desde la necesidad de alcanzar un consenso político para reducir la tasa máxima de alcohol hasta la conveniencia de explicar mejor para qué sirve la V16 o la importancia de hacerse visible cuando se camina junto a una carretera.
Alcohol y conducción: la reducción de la tasa vuelve al Congreso
Pere Navarro volvió a defender que España avance hacia una tasa máxima de 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre o 0,1 miligramos por litro de aire espirado.
El debate ha recuperado toda su actualidad después de que el Grupo Parlamentario Socialista registrara nuevamente el pasado 11 de septiembre una proposición de ley para reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante.
La iniciativa recupera una propuesta anterior que no consiguió salir adelante en el Congreso. El objetivo vuelve a ser aproximar el límite legal al mensaje preventivo que desde hace años transmiten la DGT y numerosas organizaciones de seguridad vial: si se va a conducir, la única tasa segura es 0,0.
Navarro fue especialmente contundente durante la entrevista:
“Ha habido muchos muertos y mucho sufrimiento por el tema del alcohol y la conducción”.
Para el director general de Tráfico, reducir la tasa permitiría terminar de “cerrar el círculo” entre alcohol y conducción.
El planteamiento coincide con un debate que InfoVIAL ha analizado recientemente sobre la diferencia entre la tasa legal y la tasa segura.
La última campaña de vigilancia de alcohol y drogas de la DGT encontró, además de los positivos, a 4.233 conductores que habían consumido alcohol sin superar la tasa máxima permitida.
Consenso político, pero también conciencia personal
La entrevista fue más allá de los aspectos puramente técnicos de la propuesta.
Pere Navarro defendió la necesidad de alcanzar un consenso político y social alrededor de una medida que, desde su perspectiva, debe evaluarse fundamentalmente atendiendo al interés general y a su capacidad para evitar muertes y lesiones.
El director de la DGT recordó el respaldo expresado por asociaciones de víctimas, entidades vinculadas a la seguridad vial y diferentes administraciones.
Y planteó también la cuestión desde un terreno menos habitual en el debate normativo: la conciencia personal de quien debe tomar una decisión sobre una medida que puede salvar vidas.
Para Navarro, cuando existe evidencia suficiente sobre un riesgo, los criterios partidistas o los intereses sectoriales no deberían prevalecer sobre la protección de la vida.
La nueva proposición presentada en el Congreso vuelve precisamente a colocar ese consenso sobre la mesa. La propuesta plantea reducir la tasa máxima a 0,1 mg/l en aire espirado y 0,2 g/l en sangre, límites similares a los establecidos desde hace años en países europeos considerados referentes en seguridad vial.
La V16 no pretende resolver todos los atropellos
Otro de los asuntos centrales de la conversación fue el funcionamiento de la V16 conectada, obligatoria desde el 1 de enero de 2026.
Durante Motor 5 se planteó una cuestión relevante: si uno de los argumentos para sustituir los triángulos era reducir los atropellos de personas que abandonaban su vehículo tras una avería, ¿por qué las cifras globales de atropellos en carretera no muestran una reducción equivalente?
La respuesta de Pere Navarro introduce una distinción importante.
La V16 está concebida para actuar sobre un riesgo muy específico: evitar que el conductor tenga que salir del vehículo, caminar por la carretera y colocar los antiguos triángulos para señalizar una avería o accidente.
Eso no significa que pueda evitar todos los atropellos que se producen en las carreteras.
La baliza permite señalizar el vehículo sin desplazarse por la calzada y, gracias a su conectividad, comunica la ubicación de la incidencia al ecosistema de información de tráfico.
Según los datos facilitados por Navarro en Motor 5, existirían ya alrededor de 18 millones de V16 vendidas y durante este verano se habrían registrado unas 160.000 activaciones de vehículos inmovilizados por distintas incidencias.
“Si tuviese que volverlo a hacer…”
Pere Navarro reconoció también que la implantación de la baliza podría haberse acompañado de un mayor esfuerzo informativo.
“Si tuviese que volverlo a hacer, probablemente enviaría una carta a todos los conductores explicándoles exactamente qué es, por qué y para qué”, reconoció.
Una reflexión significativa teniendo en cuenta algunas de las dudas que han acompañado a la llegada del dispositivo: desde su conectividad hasta la necesidad de comprobar que el modelo adquirido se encuentra realmente certificado.
El director de Tráfico resumió su recomendación en una frase muy concreta:
“No salgas a la carretera sin la V16 en la guantera”.
Una avería en la A-44 que terminó en rescate
Durante la entrevista, Orestes F. Serrano puso sobre la mesa un ejemplo reciente que InfoVIAL abordó hace unos días tras una avería ocurrida en la A-44.
Una mujer tuvo que ser rescatada después de caer en una arqueta de unos tres metros cuando caminaba por el arcén de la A-44, en Motril (Granada), tratando junto a su marido de encontrar el punto kilométrico donde se encontraba su vehículo averiado para comunicarlo a la asistencia.
El caso no permite afirmar que la utilización de una V16 hubiera evitado necesariamente el accidente, pero sí ilustra un principio fundamental: una avería no debería obligarnos a desplazarnos por el arcén para intentar localizar nuestra posición.
La V16 conectada, la geolocalización del teléfono móvil y la llamada al servicio de asistencia —o al 112 cuando existe una emergencia— permiten reducir esa exposición.
Como explicamos entonces en InfoVIAL, conviene distinguir tres acciones: señalizar, localizarse y pedir ayuda.
“Somos un país en el que se camina mucho”
Pero la conversación dejó otra reflexión especialmente interesante sobre los atropellos.
Pere Navarro señaló que una parte del problema responde a una realidad muy diferente de las averías: en España se camina mucho y existen numerosos lugares donde las personas utilizan las carreteras o sus márgenes para caminar o pasear.
Entre ellas, apuntó, también hay muchas personas mayores.
La convivencia entre peatones y vehículos resulta especialmente delicada cuando estas vías carecen de itinerarios específicos o espacios suficientemente separados del tráfico.
Navarro destacó que aproximadamente uno de cada diez fallecidos en carretera es un peatón atropellado.
Y mostró especial preocupación por la noche y durante el crepúsculo, cuando muchos peatones continúan caminando junto a las carreteras sin ningún elemento que permita detectarlos con suficiente antelación.
Su recomendación fue muy sencilla:
“Hazte ver”.
Una prenda, brazalete, chaleco o cualquier elemento reflectante puede aumentar la capacidad del conductor para detectar a un peatón en condiciones de baja luminosidad.
Explicar y convencer, no solamente sancionar
Alcohol, V16 y atropellos condujeron finalmente a una reflexión transversal sobre las políticas de seguridad vial.
Pere Navarro considera que determinadas medidas necesitan más explicación y pedagogía, y no únicamente regulación, prohibiciones o sanciones.
El ciudadano, señaló, es suficientemente maduro para asumir una decisión cuando comprende por qué se adopta.
De ahí otro de sus mensajes durante la entrevista:
“Intentar explicar, intentar convencer más que obligar”.
Quizá esa idea sirva también como denominador común para los tres debates.
Reducir la presencia del alcohol al volante necesita consenso y concienciación.
La V16 necesita que los usuarios conozcan para qué sirve realmente y cómo utilizarla.
Y reducir los atropellos exige que conductores y peatones comprendamos que compartir determinados espacios implica riesgos que no siempre percibimos.
Normativa, tecnología e infraestructura son fundamentales.
Pero también lo son información, responsabilidad y conciencia del riesgo.
🎧 La primera parte de la entrevista a Pere Navarro en Motor 5 puede escucharse íntegramente en RTVE Audio.






