Una de cada tres sentencias condenatorias dictadas en España durante 2018 estuvo relacionada con delitos contra la seguridad vial. El alcohol y las drogas concentraron 56.173 condenas, mientras que el 22% de las penas de trabajos en beneficio de la comunidad se cumplió mediante programas específicos de seguridad vial.

La delincuencia vial mantuvo durante 2018 un peso muy importante dentro de la actividad de los juzgados y tribunales españoles. Según los datos presentados por el Fiscal de Sala Coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, durante ese ejercicio se dictaron 89.264 sentencias condenatorias por delitos viales de peligro, alrededor de 7.000 más que el año anterior y casi un 9% de incremento.

La cifra representa el 34% de todas las sentencias condenatorias pronunciadas por los tribunales españoles durante 2018. Es decir, aproximadamente una de cada tres condenas estuvo relacionada con un delito contra la seguridad vial. Los datos pueden consultarse en la Memoria 2019 de la Fiscalía General del Estado y fueron difundidos también por la Fiscalia.

Una de cada tres condenas fue por delitos contra la seguridad vial

La Fiscalía presentó durante 2018 86.452 escritos de acusación por los delitos contra la seguridad vial recogidos en los artículos 379 a 385 del Código Penal, cifra que supuso el 32% de todas las acusaciones formuladas por el Ministerio Fiscal.

Las 89.264 sentencias condenatorias confirmaron el importante volumen que representó la delincuencia vial dentro de la actividad judicial. Tanto las acusaciones como las condenas aumentaron de forma significativa respecto a 2017, rompiendo la relativa estabilidad que se había observado durante los años anteriores.

La tasa de resolución positiva también continuó siendo elevada: cuatro de cada cinco procedimientos terminaron con una sentencia condenatoria, según los datos de la Fiscalía.

Alcohol y drogas, detrás de 56.173 condenas

El alcohol y las drogas volvieron a ocupar un lugar destacado entre los delitos viales.

Durante 2018 se dictaron 56.173 sentencias condenatorias por conducción bajo la influencia del alcohol o las drogas, frente a las 51.085 registradas en 2017. El incremento fue cercano al 10%.

También aumentaron notablemente los procedimientos incoados por estas conductas, que alcanzaron los 69.121, frente a los 59.466 del año anterior.

La Fiscalía relacionó parcialmente este incremento con una mayor actividad de vigilancia y control. Durante 2018 la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizó más de 5,5 millones de controles de alcoholemia y aumentaron de manera especialmente significativa las pruebas para detectar drogas. La propia memoria, no obstante, advertía de que no podía establecerse de forma concluyente una relación directa entre el aumento de controles y el crecimiento de los procedimientos penales.

Juicios rápidos y ejecución inmediata de las penas

Otra característica destacada de la respuesta judicial frente a los delitos de tráfico fue su rapidez.

El 74,32% de los procedimientos incoados y el 84,53% de los escritos de acusación por delitos contra la seguridad vial se tramitaron mediante diligencias urgentes de juicio rápido. Además, alrededor del 90% de las sentencias condenatorias fueron dictadas de conformidad.

Esta circunstancia permitió la ejecución prácticamente inmediata de buena parte de las penas impuestas.

Durante 2018 se contabilizaron 60.352 penas de privación del derecho a conducir, 1.949 pérdidas de vigencia del permiso, alrededor de 60.000 penas de multa y 24.068 penas de trabajos en beneficio de la comunidad.

Los trabajos en beneficio de la comunidad también buscan reeducar

La respuesta penal frente a la delincuencia vial no se limita a la sanción. La reinserción y la modificación de las conductas de riesgo constituyen también una parte importante del sistema.

Durante 2018, el 22% de las penas de trabajos en beneficio de la comunidad se cumplió a través de los programas específicos de seguridad vial TASEVAL y PROSEVAL.

Estos programas persiguen que las personas condenadas reflexionen sobre las consecuencias de sus comportamientos y puedan regresar a la conducción con actitudes más responsables y seguras.

Las asociaciones de víctimas participan activamente en estas actuaciones aportando su experiencia y testimonios personales, tanto en programas de reeducación como mediante visitas a centros penitenciarios para trasladar mensajes de concienciación y prevención.

Más de 1.200 internos por delitos viales de peligro

Los datos penitenciarios ofrecen otra dimensión del problema.

A fecha de 19 de julio de 2019, había 1.224 personas internas cuyo delito principal correspondía a alguno de los delitos viales de peligro recogidos en los artículos 379 a 385 del Código Penal.

Según los datos presentados por la Fiscalía de Seguridad Vial, una parte importante eran conductores multirreincidentes relacionados con la conducción bajo la influencia del alcohol o las drogas o con la conducción sin permiso.

A ellos se sumaban otros 3.940 internos cuyo delito principal era de otra naturaleza, pero que tenían añadida alguna condena por delitos contra la seguridad vial.

La conducción sin permiso, el segundo gran grupo de condenas

Después de los delitos relacionados con alcohol y drogas, la conducción sin permiso constituyó el segundo grupo más numeroso.

Durante 2018 se dictaron 28.868 sentencias condenatorias por los supuestos recogidos en el artículo 384 del Código Penal, que incluye determinadas conductas como conducir después de perder la vigencia del permiso por pérdida total de puntos, hacerlo tras haber sido privado del permiso por decisión judicial o conducir sin haber obtenido nunca autorización.

También se registraron 2.797 condenas por negativa a someterse a las pruebas legalmente establecidas, 872 por conducción temeraria, 450 por excesos de velocidad penalmente relevantes, 60 por conducción con manifiesto desprecio por la vida de los demás y 44 relacionadas con la creación de graves riesgos para la circulación.

Los datos muestran, en definitiva, el importante peso que mantuvo durante 2018 la delincuencia vial dentro del sistema penal español y, especialmente, la incidencia de conductas relacionadas con alcohol, drogas, reincidencia y conducción sin permiso.

Pero también ponen de relieve otra dimensión fundamental: junto a la vigilancia y la sanción, la educación, la concienciación y la reinserción forman parte de la estrategia necesaria para conseguir que quien ha cometido un delito vial no vuelva a repetirlo.

Información relacionada

Contenido publicado posteriormente por InfoVIAL:

En febrero de 2020, InfoVIAL entrevistó a Bartolomé Vargas, Fiscal de Sala Coordinador de Seguridad Vial, sobre educación vial, reincidencia, alcohol y drogas y el valor reeducador de los trabajos en beneficio de la comunidad. «La educación es la principal herramienta frente a la siniestralidad», Bartolomé Vargas

La evolución posterior de la delincuencia vial puede consultarse también en este artículo de 2023, cuando las sentencias condenatorias superaron por primera vez las 100.000. Repunte de la delincuencia vial: más de 104.000 sentencias condenatorias penales en 2022

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