Un animal en la calzada tras una curva, un ciclista en una autovía, unas obras o un siniestro que todavía no podemos ver. Los Volvo EX60, EX90 y ES90 incorporarán cuatro nuevas alertas de seguridad conectada capaces de utilizar información en tiempo real procedente de otros vehículos y centros de gestión del tráfico para advertir al conductor con mayor antelación. Más de un millón de vehículos Volvo ya tienen activada esta tecnología, que convierte la seguridad vial en un ejercicio cada vez más colectivo.

La seguridad del automóvil ya no depende únicamente de lo que nuestro vehículo es capaz de ver.
También puede depender de lo que ha visto otro coche unos kilómetros antes.
Volvo Cars amplía ahora sus funciones de Connected Safety con cuatro nuevas alertas destinadas a anticipar peligros que el conductor todavía puede no haber percibido: animales grandes, usuarios vulnerables, obras y siniestros en la carretera.
Las nuevas funcionalidades llegarán mediante actualización de software a los Volvo EX60, EX90 y ES90, inicialmente en Europa, Estados Unidos y Canadá, aunque la fecha concreta podrá variar dependiendo del modelo. Volvo presentó oficialmente esta actualización el pasado 26 de agosto.
La filosofía que hay detrás resulta especialmente interesante desde la perspectiva de la seguridad vial: ganar tiempo.
Tiempo para reducir la velocidad.
Para aumentar la atención.
Para anticiparnos.
Y, en definitiva, para evitar que un peligro que todavía permanece oculto termine convirtiéndose en una situación de emergencia.
Cuatro nuevas alertas para anticiparse al peligro
La actualización incorpora cuatro nuevos tipos de aviso.
La Alerta de animales grandes podrá advertir a otros conductores cuando el vehículo detecte un animal de gran tamaño situado sobre la carretera o cerca de ella.
La Alerta de usuarios viarios vulnerables está dirigida especialmente a situaciones en las que se detecten peatones o ciclistas en autovías o en sus proximidades.
Una tercera función, la Alerta de tramo en obras, permitirá advertir de trabajos que se encuentren más adelante en el recorrido.
Y la Alerta de accidente utilizará información en tiempo real procedente tanto de vehículos Volvo conectados como de centros de gestión del tráfico para alertar de la existencia de un siniestro antes de llegar hasta él.
No sustituyen a otras funciones que ya ofrecía la tecnología Connected Safety de Volvo, sino que las amplían.
El sistema ya podía advertir, por ejemplo, de firmes deslizantes o de la activación de las luces de emergencia de otro vehículo situado más adelante.

Ver el peligro antes de poder verlo
Quizá el principal valor preventivo de la conectividad aparece precisamente cuando nuestros propios sentidos o los sensores del vehículo tienen limitada su capacidad de anticipación.
Una carretera con curvas.
Niebla.
Lluvia intensa.
Un cambio de rasante.
Conducción nocturna.
En estas situaciones, un conductor puede encontrarse con un obstáculo prácticamente cuando ya está encima de él.
La información conectada modifica ese escenario porque el aviso puede proceder de un vehículo que ya ha pasado por ese punto.
De esta manera, no se trata solamente de reaccionar ante lo que ocurre alrededor del coche, sino de disponer de información sobre lo que sucede más adelante.
Volvo subraya precisamente que las nuevas funciones buscan ofrecer alertas tempranas especialmente útiles en situaciones de escasa visibilidad, carreteras sinuosas o condiciones meteorológicas adversas.
La seguridad conectada convierte cada coche en un sensor
Volvo comenzó a introducir su tecnología de seguridad conectada en 2016.
Diez años después, más de un millón de vehículos Volvo tienen activadas estas funciones.
Eso permite entender la dimensión del cambio.
Cada vehículo conectado puede dejar de ser únicamente receptor de información para convertirse también en generador de información útil para otros usuarios.
Si un coche detecta un firme deslizante, un accidente, unas obras o determinadas situaciones de riesgo, esa información puede viajar por la red y ser utilizada para advertir a otros vehículos que se aproximan.
Åsa Haglund, responsable del Centro de Seguridad de Volvo Cars, lo resume vinculando estas innovaciones con la estrategia de la compañía para reducir las colisiones y destacando que cada vehículo que comparte información de seguridad puede ayudar a otros conductores a prepararse antes ante un riesgo.
La información puede llegar también a vehículos de otras marcas
Aquí aparece probablemente uno de los aspectos más interesantes de todo el proyecto.
La utilidad de estos sistemas crece considerablemente cuando la información no queda encerrada dentro de una sola marca.
A través del ecosistema europeo Data for Road Safety, los datos relacionados con estas alertas pueden compartirse también con vehículos de otros fabricantes y con centros nacionales de gestión del tráfico.
Es decir, el objetivo final ya no sería únicamente que “un Volvo avise a otro Volvo”, sino avanzar hacia un ecosistema en el que distintos vehículos, fabricantes y administraciones puedan intercambiar información relevante para la seguridad.
La idea encaja con una transformación mucho más amplia de la movilidad: vehículo, infraestructura y centros de gestión comienzan a formar parte de una misma red de información.
Y cuantos más participantes existan en ella, mayor puede ser la capacidad para anticipar determinados riesgos.
Del vehículo que protege al vehículo que aprende y comparte
En InfoVIAL ya analizamos esta evolución con la llegada del Volvo EX60.
El big data, la inteligencia artificial, el aprendizaje continuo y las actualizaciones inalámbricas están haciendo que algunas funciones de seguridad puedan evolucionar durante la propia vida útil del automóvil.
Ya no hablamos exclusivamente de incorporar un determinado equipamiento cuando el coche sale de fábrica.
Hablamos también de software que puede añadir o mejorar funcionalidades posteriormente.
Ese planteamiento es especialmente visible en esta actualización: los EX60, EX90 y ES90 incorporarán nuevas capacidades mediante software, ampliando las posibilidades de unos vehículos concebidos desde el principio alrededor de una arquitectura digital.
Información relacionada en InfoVIAL:
Big data e IA para mejorar la seguridad vial de la mano de Volvo
También puede enlazarse con la evolución del cinturón de seguridad multiadaptativo del EX60, otro ejemplo de cómo los datos en tiempo real empiezan a utilizarse no solamente para prevenir el siniestro, sino también para adaptar la protección de los ocupantes a cada situación.
El cinturón multiadaptativo de Volvo, entre los mejores inventos de 2025
El reto: convertir más información en mejores decisiones
La conectividad abre una enorme capacidad preventiva, pero su verdadero valor está en transformar información en tiempo útil para el conductor.
Un aviso demasiado tarde aporta poco.
Un aviso suficientemente temprano puede permitir levantar el pie del acelerador, aumentar la distancia, prestar más atención al entorno o prepararse para una situación inesperada.
Y ahí está probablemente la principal evolución que representan estas funciones.
Durante años, buena parte de los sistemas de seguridad activa se han concentrado en detectar y reaccionar ante un peligro inmediato.
La seguridad conectada añade una capa anterior:
anticiparse a un peligro que todavía no está dentro del campo de visión.
Especialmente interesante resulta la incorporación de peatones y ciclistas al sistema de avisos. Los usuarios vulnerables continúan siendo uno de los grandes retos de la seguridad vial y cualquier tecnología que aumente el tiempo disponible para detectarlos puede contribuir a reducir situaciones críticas.
Un coche que puede seguir incorporando seguridad después de comprado
Volvo vincula también esta actualización con el concepto de vehículo definido por software.
La compañía señala que S&P Global Mobility la ha situado en el nivel 5 de capacidad en esta categoría entre los fabricantes tradicionales, y utiliza precisamente esta actualización como ejemplo de cómo un vehículo puede continuar incorporando nuevas funciones una vez que ya está en manos de su propietario.
Esto introduce un cambio importante respecto a la concepción tradicional del automóvil.
Hasta hace relativamente poco, buena parte de las características de seguridad de un coche quedaban prácticamente fijadas en el momento de su fabricación.
Ahora algunas pueden evolucionar a través de actualizaciones remotas.

También mejora el sonido, aunque la seguridad es la protagonista
La misma actualización tendrá una segunda vertiente, menos relacionada con la seguridad vial.
Los Volvo EX90 y ES90 incorporarán compatibilidad con Spatial Audio en Apple CarPlay, utilizando tecnología Dolby Atmos cuando estén equipados con el sistema Bowers & Wilkins.
El fabricante señala que el equipo dispone de 25 altavoces y permite generar una experiencia sonora multidimensional dentro del habitáculo.
Es una novedad tecnológica interesante, aunque desde la perspectiva de InfoVIAL el verdadero salto está en otro lugar:
en que los coches empiecen a compartir lo que saben sobre la carretera para que otros puedan anticiparse.
Porque la próxima gran evolución de la seguridad vial quizá no dependa únicamente de que nuestro vehículo tenga mejores sensores.
También puede depender de que miles o millones de vehículos aprendan a avisarse entre ellos.






