Hyundai Motor se asocia con la empresa israelí MDGo para desarrollar un sistema de inteligencia artificial capaz de analizar los datos de un accidente y estimar las posibles lesiones de sus ocupantes. La información podría llegar a los servicios de emergencia en apenas siete segundos, permitiendo preparar con antelación la respuesta médica y aprovechando mejor el denominado “tiempo de oro” posterior a un siniestro.
La inteligencia artificial empieza a abrir nuevas posibilidades para la seguridad vial que van mucho más allá de ayudar al conductor a evitar un accidente.
También puede intervenir después de que el siniestro se haya producido.
Hyundai Motor Company ha alcanzado un acuerdo con MDGo, una empresa israelí especializada en inteligencia artificial aplicada al ámbito médico, para desarrollar conjuntamente nuevos servicios conectados capaces de analizar un accidente y facilitar a los servicios de emergencia información sobre las posibles lesiones de los ocupantes.
El proyecto pretende acercar dos ámbitos que hasta ahora habían funcionado de forma relativamente separada: el vehículo y la asistencia sanitaria.
El coche ya dispone de sensores capaces de registrar gran cantidad de información sobre lo ocurrido durante una colisión. La propuesta de Hyundai y MDGo consiste en utilizar esa información, procesarla mediante inteligencia artificial y convertirla en datos que puedan resultar útiles para médicos y equipos de emergencia.
Hyundai Motor: asociación con MDGo para mejorar la seguridad del vehículo
Inteligencia artificial para interpretar qué ha ocurrido en el accidente
El sistema desarrollado por MDGo utiliza algoritmos de inteligencia artificial para interpretar los datos generados durante un impacto.
A partir de esa información, la tecnología puede elaborar estimaciones sobre las posibles lesiones de los ocupantes y transmitirlas a los servicios de emergencia y centros médicos.
No se trata únicamente de comunicar que se ha producido un accidente.
El objetivo es intentar responder también a otras preguntas:
¿Qué tipo de impacto ha sufrido el vehículo?
¿Con qué intensidad?
¿Qué sistemas de seguridad se han activado?
¿Qué lesiones podrían haber sufrido los ocupantes?
¿Qué nivel de respuesta sanitaria puede ser necesario?
Según Hyundai, esta información permitiría que los equipos de emergencia comenzaran a valorar la gravedad de la situación antes incluso de llegar al lugar del siniestro.
Siete segundos para enviar una primera estimación de las lesiones
Uno de los datos más llamativos del proyecto es su rapidez.
La tecnología de MDGo está diseñada para interpretar la información del accidente y, en los primeros siete segundos después del impacto, enviar a los servicios de emergencia un análisis detallado de las posibles lesiones utilizando terminología médica.
Esos segundos pueden ser importantes.
Cuando se produce un siniestro grave, una parte fundamental de la asistencia consiste en conseguir que los recursos adecuados lleguen al lugar cuanto antes.
Si los servicios sanitarios conocen con antelación la posible gravedad de las lesiones, podrían disponer de más elementos para decidir:
- qué recursos movilizar;
- qué personal sanitario puede ser necesario;
- qué hospital resulta más adecuado;
- o qué tipo de atención puede requerir el paciente.
Hyundai vincula esta capacidad con el denominado “tiempo de oro”, el periodo inmediatamente posterior a una lesión traumática durante el cual una atención médica rápida puede resultar decisiva para la supervivencia y las consecuencias posteriores del accidente.
Del eCall a conocer también las posibles lesiones
La iniciativa puede entenderse además como una evolución del concepto que ya representa el eCall europeo.
Desde el 31 de marzo de 2018, los nuevos tipos de turismos y vehículos comerciales ligeros homologados en la Unión Europea deben incorporar el sistema eCall basado en el 112.
Cuando detecta un accidente grave, eCall puede establecer automáticamente una comunicación con los servicios de emergencia y transmitir información esencial como la ubicación del vehículo, el momento del siniestro, su identificación y el sentido de circulación.
Unión Europea: funcionamiento del sistema eCall 112
La propuesta de Hyundai y MDGo pretende ir un paso más allá.
No limitarse a comunicar dónde ha ocurrido el accidente, sino utilizar los datos del impacto para intentar anticipar también qué puede haber ocurrido a las personas que viajaban dentro.
Ese salto convierte al propio vehículo en una posible fuente de información sanitaria después del siniestro.

La inteligencia artificial aprende comparando predicciones y lesiones reales
El sistema no está concebido como un algoritmo estático.
MDGo plantea un modelo de aprendizaje progresivo.
Los datos correspondientes a distintos escenarios de accidente se comparan con información real facilitada por hospitales sobre las lesiones que finalmente presentaron los pacientes.
De esta forma, la inteligencia artificial puede contrastar:
lo que había previsto que ocurriría con lo que realmente ocurrió.
Esa comparación permitiría refinar progresivamente los modelos y mejorar su capacidad para interpretar futuros accidentes.
Aquí aparece una de las grandes posibilidades del uso de datos en seguridad vial.
Cada siniestro puede proporcionar información que no solo explique lo sucedido, sino que contribuya a mejorar la respuesta ante accidentes posteriores.
Los datos de los accidentes también pueden ayudar a fabricar coches más seguros
La colaboración entre Hyundai y MDGo tiene además una segunda vertiente.
La información obtenida no serviría únicamente para la atención sanitaria.
El análisis agregado de múltiples escenarios de colisión puede aportar a Hyundai nuevos datos sobre cómo responden los vehículos y sus sistemas de protección ante diferentes tipos de impacto.
La compañía plantea utilizar ese conocimiento para mejorar tanto la seguridad pasiva como la seguridad activa de futuros vehículos.
Los resultados podrían ayudar, por ejemplo, a estudiar cómo reforzar determinadas estructuras de la carrocería o dónde incorporar nuevas tecnologías de seguridad a partir de los problemas identificados durante el análisis de accidentes.
Se crea así una especie de círculo de aprendizaje:
el vehículo genera datos durante el accidente → la inteligencia artificial los interpreta → los hospitales aportan información sobre las lesiones reales → el algoritmo mejora → y el fabricante obtiene nuevos conocimientos para desarrollar vehículos más seguros.
Conectar automóvil y asistencia sanitaria
Youngcho Chi, presidente y director de Innovación de Hyundai Motor Group, considera que la tecnología de MDGo puede contribuir a mejorar los servicios médicos de emergencia asociados al vehículo a corto plazo y, en una perspectiva más amplia, abrir nuevas posibilidades para la seguridad de los ocupantes.
Por su parte, Itay Bengad, director ejecutivo de MDGo, plantea la colaboración como una forma de reducir la distancia existente entre el automóvil y los servicios sanitarios, aprovechando el creciente volumen de datos generado por los vehículos conectados.
Es precisamente esa conexión la que convierte la iniciativa en algo especialmente interesante desde el punto de vista de la seguridad vial.
Durante años, el automóvil ha evolucionado fundamentalmente para:
- evitar el accidente;
- proteger a los ocupantes durante el impacto;
- y alertar a los servicios de emergencia después.
El siguiente paso puede consistir en que también ayude a los sanitarios a interpretar lo que acaba de ocurrir.

Hyundai trabaja también en nuevas tecnologías de seguridad
La colaboración con MDGo se integra dentro de una estrategia más amplia de Hyundai relacionada con la movilidad conectada y los sistemas avanzados de seguridad.
La compañía había presentado recientemente otras tecnologías, entre ellas un sistema de airbag para colisiones múltiples, diseñado para actuar en aquellos accidentes en los que se produce más de un impacto.
También ha desarrollado soluciones dirigidas a facilitar la conducción a personas con problemas auditivos y proyectos experimentales como Elevate, presentado en el CES 2019 como un vehículo con patas móviles pensado, entre otras aplicaciones, para facilitar el acceso de los servicios de emergencia a zonas de difícil acceso.
Hyundai había realizado igualmente demostraciones utilizando el NEXO de pila de combustible para transmitir durante la conducción información médica de un ocupante a profesionales sanitarios.
Todas estas iniciativas apuntan hacia una misma dirección: el vehículo empieza a formar parte de un ecosistema de seguridad mucho más amplio que el propio automóvil.
Una tecnología en desarrollo, no un sistema ya disponible
Conviene, sin embargo, hacer una precisión importante.
En agosto de 2019, la asociación entre Hyundai y MDGo representa un proyecto de desarrollo conjunto.
No estamos hablando todavía de un equipamiento instalado de forma generalizada en vehículos Hyundai ni de un servicio disponible para todos sus clientes.
El fabricante y la compañía tecnológica trabajarán conjuntamente en el desarrollo de estos servicios conectados y en la aplicación futura del conocimiento obtenido a los sistemas de seguridad activa y pasiva.
Esta distinción es importante porque las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial son enormes, pero en seguridad vial cualquier tecnología debe demostrar después su fiabilidad, su integración técnica y su capacidad para proporcionar información útil en situaciones reales.
Del accidente como final al accidente como fuente de conocimiento
La incorporación de inteligencia artificial al automóvil suele asociarse a la conducción autónoma, al reconocimiento del entorno o a los sistemas de ayuda al conductor.
La colaboración entre Hyundai y MDGo plantea otra utilización muy diferente.
Analizar aquello que acaba de ocurrir para intentar salvar tiempo y mejorar la atención a las víctimas.
Si un automóvil puede identificar la intensidad y características de una colisión, relacionarlas con escenarios anteriores y transmitir a un equipo médico una estimación de las lesiones apenas unos segundos después del impacto, el vehículo deja de ser únicamente el lugar donde se ha producido el accidente.
Puede convertirse también en una herramienta que ayude a gestionar sus consecuencias.
Y los mismos datos que hoy pueden servir para preparar una ambulancia podrían permitir mañana diseñar estructuras, airbags y sistemas de seguridad capaces de proteger mejor a quienes viajan dentro.
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Un mes después de esta información, InfoVIAL analizaba cómo la inteligencia artificial y la automatización podían transformar la seguridad del automóvil:
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También en septiembre de 2019 abordamos el desarrollo de nuevas interfaces capaces de utilizar realidad aumentada y visualización 3D para facilitar al conductor la comprensión del entorno:

